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IMAG0256

Me doy cuenta de que la posibilidad de tener variedad de objetivos para poderlos enfocar con mi cámara es mínima, pero, aunque el espacio es reducido, siempre me sorprende la novedad de lo que me permites observar, pues todos los días Tú lo haces distintos. Por eso me me desanimo y, abusando de vuestra paciencia, mando lo que me sale.

La penumbra, la luminosidad del ocaso, tu actuar diario… Cada día veo la sobrecogedora belleza que emana de ti, el embrujo de tu obra.

Es imposible, después de contemplar esta impresionante imagen, no rezar en tu honor: “Te daré gracias ante los pueblos Señor, tocaré para ti ante las naciones, por tu bondad, que es más grande que los cielos, por tu fidelidad que alcanza a las nubes.” Salmo 56