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En este día dedicado a la vida consagrada queremos rendir un sentido homenaje a las “joyas” de nuestra comunidad. Son la hermana Mercedes del Corazón de Jesús, de 99 años, que lleva en el convento 73, y la hermana Concepción de Cristo Rey, de 95 años, que lleva en el convento 78, pues entró 17.

 

Ellas son modelo para nosotras en la oración, la perseverancia y la sabiduría que dan los años. En ellas constatamos el amor, el entusiasmo por la vida, el enamoramiento que nunca envejece, etc… Como canta el salmista:

“El justo en la vejez seguirá dando fruto y estará lozano y frondoso para proclamar que el Señor es recto, que en Él, la Roca, no existe falsedad”. (Salmo 13)

Hermana MercedesAhí está hermana Mercedes, con su voz pausada y gruesa, es mayor y, si se quiere muy mayor, pero nunca anciana. Siempre ocupada en el amor al Amado, deseando en todo momento hacer su voluntad. Siempre ocupada en hablar de lo Bueno que es el Señor, gastando su tiempo en oraciones repetidas: “Señor mío y Dios mío” . Palabras de honda profundidad, salidas del alma y de una vida arraigada y cimentada en su vocación de Carmelita. Toda la vida hizo poesía y aún hoy busca la rima en sus oraciones:

Santísima Trinidad, lléname de todo bien y líbrame de todo mal.

Santísima Trinidad, que yo ame a toda la humanidad. Dame capacidad para amarte más.

Hermana ConcepciónY la hermana Concepción, lúcida, pícara y espontánea, con una agilidad mental impresionante, muy profunda en sus reflexiones, siempre dispuesta a servir, gastándose día a día en la entrega incondicional.

En la máquina de bordar hasta el año pasado transcurrían muchas horas de su vida hecha trabajo por amor. Y ahora ayudando en los trabajos de imprenta y encuadernación.

En la sección de poesías les ofrecemos dos poemas escritos por nuestras hermanas Mercedes y Concepción.